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martes, 18 de marzo de 2008

Wilfredo, Brenda y Xavier

Esta semana he tenido un poco abandonada mi ventana y no ha sido precisamente por no tener nada que contar, sino precisamente por todo lo contrario. Esta semana Wilfredo, Brenda y Xavier me han obligado a aacudir en repetidas ocasiones a los medios de comunicación. Después de que ayer Noticias Cuatro emitiera el último reportaje (de momento), tengo unos minutos para poder contar su historia desde mi ventana.

Wilfredo llegó a España como llegaban centenares de bolivianos hasta hace unos meses, con su pasaporte y disimulando en su declarada intención de turista la voluntad de buscarse un futuro mejor en España. Junto a él vino la jovencísima Brenda y se instalaron, para su desgracia, en el sur de España.

Wilfredo encontró trabajo pronto sumergida como estaba la economía española en la burbuja inmobiliaria. Era buen albañil, como la mayoría de los bolivianos, dispuesto a trabajar de sol a sol siempre que recibiera el dinero suficiente para alimentar a su mujer y enviar a su familia en Bolivia. En estas llegó Xavier un pequeño regordete que nació en el Hospital de Algeciras y que lleva escrita la equis en su nombre por el declarado fanatismo culé de su boliviano padre. Sin embargo, pese a que su padre era boliviano y su madre también, al nacer en España Xavier recibió la nacionalidad española.

Dos días después de que su hijo recibiera el DNI español, Wilfredo fue a ver a su último jefe para que le pagara el chapú que acababa de hacer. Sin embargo, el jefe no estaba dispuesto a pagar y prefirió llamar a la policía para que lo detuviera y lo expulsara sin más falta que haber querido convertir en pan el sudor ya gastado de su frente. Pese a que Brenda llevó los papeles de su hijo, la Policía de Algeciras envió a Wilfredo de vuelta a Bolivia saltándose a la torera la jurisprudencia del Supremo, las obligaciones internacionales contraídas por España y todo lo demás, porque al fin y al cabo ¿qué es eso de las garantías? Sólo son inconvenientes que cuatro abogados crean para que los policías no puedan llevar a fin ese ímprobo esfuerzo evitar que los extranjeros invadan nuestro país.

Desde entonces, y gracias a la ayuda de Juan Moriche, el ángel de la guarda de Xavier, han movido Roma con Santiago para deshacer la injusticia cometida. Con la ayuda del Defensor del Pueblo andaluz obtuvieron el compromiso de la Subdelegación del Gobierno de revocar la expulsión para que Wilfredo pudiera volver a ver a su hijo, para que ganara el dinero suficiente para alimentarlo, para que lo educara, para que lo abrazara las noches de frío y le acariciara la cabeza con su mano encallada del palaustre cuando regresara del tajo.

Sin embargo, la Subdelegación del Gobierno no cumplió su palabra. Como no había cumplido antes la Policía. Como no cumplió la abogada que le asignaron a Xavier. Como no ha cumplido casi nadie con su trabajo, con su palabra, con su compromiso. Por eso Brenda, Wilfredo y Xavier son una familia atípica y Xavier crece, con el DNI en la mano, sin su padre que espera un día poder regresar junto a su hijo para explicarle quién es ese número 6 blaugrana que le regaló la equis de su nombre.

A gente como Wilfredo, Brenda y Xavier le dedico yo una parte de mi tiempo. Menos de lo que se merecen. Tanto como puedo. Y me siento orgulloso de ayudar en la medida de mis fuerzas a gente que tienen tan poco soporte, tan pocas ayudas. Por ellos cierro unos días mi ventana y recorró platós, respondo llamadas, comparezco en ruedas de prensa,... con la confianza de que, más pronto que tarde, se solucione su problema y vuelvan a estar juntos.

viernes, 8 de febrero de 2008

La inmigración como arma electoral

Los peores augurios se han corroborado y la inmigración ha saltado a la palestra electoral de esa forma que tanto le gusta a los políticos españoles, sumida en un halo de demagogia, falta de realismo y nulo respeto por todos aquellos seres humanos que no son los votantes. Ha sido el candidato del Partido Popular, Mariano Rajoy, el que ha puesto sobre la mesa su medida estrella de campaña llamada "contrato de integración".

El mismo día su compañero, el jerezano Arias Cañete, también ha decidido aportar su esencial e impresionante punto de vista sobre la inmigración en España y lo ha hecho en un tono que ha recordado al que utilizan algunos de los elementos de la derecha más rancia cuando charlan en la barra de un bar con varias copas de más. Lo de la mamografía de la ecuatoriana y los camareros de antes (supongo que se referirá a los de mucho antes, vamos de la época de los venticinco años de paz y todo eso) puede pasar a la antología del disparate. Por eso no pienso gastar ni una letra más de mi ventana en ese bocazas.

Sí quisiera, en este espacio, glosar algunas de las propuestas (o mejor habría que hablar de despropósitos) que Rajoy ha esbozado en lo poco que ha explicado sobre el susodicho contrato de integración.

Para empezar por algún sitio, la idea de que a los dos años sin trabajo, el inmigrante tiene que volver a su país, matizada después por algún otro responsable popular en el sentido de que el regreso es para aquellos que no hayan encontrado trabajo desde su llegada a España. Ambas cosas son DEMAGOGIA porque reproducen normas que ya existen. Para quien no lo sepa, si un extranjero viene a España a trabajar tiene que ser dado de alta en la Seguridad Social en el plazo de un mes desde su entrada, de lo contrario pasa a estar en situación irregular y puede ser expulsado en cualquier momento. Una vez aquí, tiene que trabajar un mínimo de seis meses cada año para poder renovar su permiso de residencia y seguir viviendo en España. Es decir, en ningún caso un extranjero puede estar dos años en España sin trabajo.

También se comenta que se va a expulsar a todos los extranjeros que cometan delitos. De nuevo es DEMAGOGIA porque se trata de una medida que se aplica ya o, en su caso, se comprobó su improcedencia. Lo primero es distinguir entre extranjeros en situación regular y aquellos que están en situación irregular. Los primeros, que se encuentran en España trabajando, con su permiso renovado,... las normas de la coherencia lógica obligan a que sean tratados como cualquier otro ciudadano residente. Por ello, se les aplica el Código Penal y cuando son considerados culpables ingresan en prisión o cumplen la pena que se trate. No son devueltos directamente a su país pero cuando les toca renovar su permiso de residencia éste les resulta denegado por tener antecedentes penales. De forma indirecta, por tanto, aquellos extranjeros en situación regular que cometen un delito son devueltos a su país después incluso de cumplir su condena.

Después están aquellos en situación irregular. Cuando son condenados a penas relativamente menores, el juez suele decidir su conmutación y su expulsión inmediata a su país. Cuando son condenados a penas graves se les hace cumplir la misma en España puesto que, hace algunos años, también eran devueltos en estos casos y se producía la circunstancia de que en muchos de esos Estados no cumplían la condena y regresaban a España en plazos muy cortos. Es decir, cuando un extranjero comete un delito y es condenado está firmando su carta de expulsión de España. No creo que sea ncesario que se le obligue a firmar algo que ya está intrínseco dentro del ordenamiento jurídico español.


Por último lo de las costumbres. A mí me surge la duda de saber a qué se refiere. Dijo con Iñaki Gabilondo que era el respeto de los derechos humanos, evitar la poligamia, la ablación,... DEMAGOGIA. Esas figuras aparecen todas en el Código Penal como constitutivas de delito, con lo que volvemos a la idea de comprometerse en no vulnerar el ordenamiento jurídico, algo que se reduce al absurdo. Es como si cuando los españoles cumplíesemos dieciocho años el señor Rajoy llegara con un contrato para comprometernos que nunca pondremos una bomba, nunca mataremos a nadie, nunca quemaremos fotos del Borbón,...

Es el absurdo para el jurista, la demagogia para quien se preocupa por los derechos humanos y, sobre todo, es el arma electoral para el político que quiere pescar en las turbulentas aguas del neofascismo. Y no lo digo yo, que lo ha reconocido el candidato a senador del Partido Popular por Albacete, Dimas Cuevas.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Día del migrante

No quiero que pase la semana sin que recuerde que el marte fue el día del migrante. Nosotros (Derechos Humanos en la Bahía de Cádiz) lo conmemoramos con un simbólico acto en la Plaza de Jesús de Puerto Real. Allí extendimos una alambrada y fuimos colgando carteles con los recortes de noticias de muertos y desaparecidos en las costas españolas por causa de la migración en este último año.

La letanía de los trágicos acontecimientos resulta ciertamente estremecedora. Prácticamente ningún día del calendario se excluía de la presencia de un acontecimiento luctuoso. Centenares de desaparecidos, decenas de muertos, algunos asesinados,... Es una de las caras de la migración en nuestro Estado.

Hay otras, evidentemente. Están aquellos inmigrantes que se han integrado perfectamente en nuestro entorno social, laboral,... Están también quienes siguen en situación irregular y son objeto de explotaciones, vejaciones,... También podemos incluir, ¿por qué no? a aquellos que no logrna integrarse y mantienen en España una mentalidad que a los autóctonos nos sorprende por no respetar los derechos humanos.

Pero que nadie se olvide. Que los primeros en no respetar esos derechos humanos son los Estados que, con alambradas y el cierre de fronteras estimulan una inmigración irregular que pone en riesgo a tantas y tantas personas. Sin lugar a dudas, no podia dejar pasar esta semana sin acordarme de ellos.

lunes, 8 de octubre de 2007

Maltrato animal

No tengo perro. Ni gato. Ni siquiera tengo un periquito. No es que odie los animales, es simplemente que mi respeto por una vida (sea humana, animal o vegetal) me lleva a preferir no intervenir en ningún momento de su desarrollo. Creo en la libertad de los animales más allá de bozales, correas y chalecos de ganchillo con los que algunos amantes de los seres vivos los martirizan. Jamás entenderé a quien se considera defensor de los perros y tiene un pastor alemán en un piso de sesenta metros o a un husky siberiano en Cádiz.

Considero, no obstante, que una vez planteada la necesidad de velar por esos animales que se encuentran en nuestras ciudades, se les debe proporcionar el trato más digno y respetuoso posible. Me parece vergonzoso que un Ayuntamiento esté dando cobertura a empresas que maltratan a los animales por encargo del propio Consistorio.

Más vergonzoso, aún, me parece el hecho de que quienes defienden la dignidad y la integridad de los animales se permitan el lujo de amenazar, zarandear e, incluso, golpear a responsables políticos, sean del partido que sean y tengan la responsabilidad que tengan. Curiosas estos sujetos que se plantan contra el maltrato animal maltratando a seres humanos.

Por eso, pese a mi tendencia manifestante, por ahora nunca me vereis en una manifestación de defensa de los animales. Antes tendría que acabarse el hambre en el mundo, nuestros ancianos tendrían que sentirse válidos y acompañados, las guerras tendrían que dejar de ser un recurso necesario, los violentos tendrían que abandonar sus ideas...

Sólo cuando todos los seres humanos tengan garantizados sus derechos me manifestaré por los derechos de los animales... Como siempre, sin utilizar la violencia.

martes, 4 de septiembre de 2007

Casi expulsada

Mis vacaciones han sido bastante inmerecidas porque hago las cosas que me gustan. Por eso no me costó trabajo dejar la toalla, la crema y la arena para ayudar a Josiane, una chica brasileña que había recibido un trato inadecuado por parte de la Subdelegación del Gobierno.

En realidad, Josiane no necesitaba mi ayuda porque ya habia tenido la de su cuñada Tania y la de su abogado, José Luis Tellado. Gracias a ellos Josiane pudo hacer valer sus derechos y paralizar su expulsión.

La cuestión, para quien no lo entienda, es bastante sencilla. La normativa de extranjería permite a un inmigrante recurrir su orden de expulsión durante un plazo de dos meses pero también permite que esa expulsión se ejecute inmediatamente después de ser dictada. El recurso, además, suele paralizar la expulsión. Aprovechando esta incongruencia normativa la Subdelegación del Gobierno en Cádiz ha optado por acelerar los procesos de expulsión y tratar de ejecutar las ordenes antes de que el juzgado las paralice.

Por eso se dan circunstancias como las de Josiane a la que sacaron de un avión en Madrid cuando ya iba camino de Brasil y a la que dejaron en Barajas sin ofrecerle ni dinero ni un billete de vuelta. Por eso es esencial contar con la ayuda familiar con la que contó Josiane. Otros muchos no encuentran esa ayuda y son expulsados antes de que el juzgado diga si la expulsión e ajusta a Derecho o no.

Josiane tuvo suerte y quiere que su ejemplo sirva para aquellos a los que el rodillo administrativo conculcasus derechos. A mi no me costó dejar mis vacaciones para apoyarla. Aunque no necesitara mi apoyo.

sábado, 21 de julio de 2007

Más de ochenta crespones negros

Una barcaza atestada de seres humanos ha volcado cerca de la costa cuando un barco de rescate trataba de socorrerlos. En la barcaza iban más de un centenar de seres humanos y sólo se han podido rescatar cuarenta. Transcurridas cuarenta y ocho horas del accidente los más de ochenta seres humanos que no han logrado rescatarse han sido dados por muertas.

Si los medios de comunicación hubieran dado así la noticia, hoy sería dia de luto en toda España y la desgracia abriría todos los telediarios y periódicos.

No obstante, si cambiamos "barcaza" por "cayuco", "seres humanos" por "inmigrantes", "la costa" por "Canarias" y "barco de rescate" por "salvamento marítimo" la noticia cada vez nos interesa menos y va pasando a un segundo (o tercer) plano de los periódicos, por detrás de Polanco, Piqué y hasta del Principe y su viñeta.

Sin embargo, hoy sólo puedo pensar en esos ochenta seres humanos que han muerto en la búsqueda de un futuro mejor, impulsados por tantas causas que resulta imposible enumerarlas todas pero de las que, probablemente, ninguno de ellos eran responsables.

Por ellos mi ventana cuelga hoy más de ochenta crespones negros. ¿Cuántos? Nunca lo sabremos.

miércoles, 4 de julio de 2007

Arde un indigente en Telegrafia sin Hilos

Uno de los indigentes habituales de la zona ha muerto esta mañana tras haber sufrido quemaduras en prácticamente el 100% de su cuerpo. El indigente, se llamaba Carlos Guardiola y tenía 62 años, se refugiaba habitualmente por la noche en el solar que hay delante del Instituto Bahía de Cádiz (Telegrafia sin Hilos) y esta noche ha sido la última puesto que sobre las seis de la mañana ha sido hallado envuelto en llamas. Los bomberos y los sanitarios se trasladaron al lugar y llevaron al herido al Hospital Puerta del Mar donde falleció.

El suceso recuerda otro acaecido hace unos pocos días en Sevilla donde también falleció otro indigente quemado. En aquel caso parece que fue el propio indigente el que se prendió fuego aunque las investigaciones siguen su curso. En el ámbito de Cádiz podemos recordar el caso de Radio Juventud en el que unos indigentes prendieron fuego a otros mientras dormían por una disputa en relación con los lugares para dormir.

Tal como se puede apreciar en la fotografia, Carlos dormía resguardado en la zona del fondo del solar de telegrafía sin hilos (en la calle Conil de la Frontera) donde se están desarrollando unas obras desde hace varios alos y que es lugar común de varios indigentes. Los investigadores policiales trabajan sobre el terreno y no se descarta ninguna posibilidad, desde el accidente hasta la agresión. No obstante, lo que vuelve a poner en la palestra un caso como éste es el grave problema de las personas sin hogar, que se ven obligadas a dormir en la calle en condiciones de inseguridad máximas.

Esperemos que este caso no tenga nada de relación con aquel caso de la "mendigo del cajero" de Barcelona en el que un grupo de jóvenes golpearon hasta la muerte a una mujer que dormía en un cajero.

Editado a las 12.31 horas

Según parece el suceso ha acontecido al encender Carlos un cigarro prender el disolvente de unas garrafas que había en los alrededores del punto donde dormia Carlos.

lunes, 25 de junio de 2007

Accidente laboral

En el primer trimestre del año 2007 en España han muerto 227 trabajadores en el tajo. 25 de estos muertos trabjaban en Andalucía el día que les llegó su hora en un accidente de trabajo. A estos 227 muertos hay que sumar los 90 trabjadores que murieron cuando iban o regresaban del trabajo. El total se eleva a 317, de los que 40 eran andaluces.

Ellos me merecen la misma consideración que esos seis militares asalariados que han muerto mientras que jugaban a hacer la paz donde sólo hay guerra, allá por el Líbano. Lo curioso es que para los 317 no ha habido funerales de Estado, ni Principe de Asturias, ni condolencias de Ban Ki-Moon, ni de Condoleeza Rice, ni del Rey don Juan Carlos, ni nada de nada. Ellos dejaron un día su casa para ir al trabajo y nunca regresaron. Casi igual que los soldados asesinados en el Líbano, pero con la diferencia que los que han muerto día tras día en el tajo no defendían ninguna bandera, más que la del pan de sus hijos, y no les atacaron con una bomba sino con condiciones precarias, inestabilidad e inseguridad laboral.

Por eso, hoy que quiero mostrar mis condolencias a esos seis soldados que representaban a España, no puedo olvidarme de esos centenares de trabajadores que día a día mueren en el tajo.

Por cierto, un detalle. De los seis muertos, tres son colombianos. De nuevo los que vienen de fuera nos hacen los trabajos que los autóctonos no queremos y eso llega incluso al ejército, hasta hace muy poco territorio común e indivisible de la visión única de una España singular. No sé qué sentirán esos patriotas que rechazan a los extranjeros cuando ven que bajo su bandera rojigualda caen personas que nacieron muy lejos y que se ganan la vida -y a veces la muerte- defendiendo el maltrecho papel español en el extranjero.

domingo, 24 de junio de 2007

Inmigración en Europa

Llevo unos días lejos de mi ventana porque he acudido a una cita inexcusable que tenia en Barcelona. Allí había una más que interesante reunión de expertos sobre el tema de la inmigración de toda Europa organizada por los compañeros del Institut de Dret Public de la Universidad de Barcelona, dirigidos por Eliseo Aja, a la que estaba invitado como mero oyente, por supuesto.

La reunión ha servido para poner en común algunas tendencias seguidas por los gobiernos de los países europeos frente al fenómeno de la inmigración y tratar de servir de plataforma de deliberación y análisis de la realidad del fenomeno migratorio en nuestro continente. Para ello estaban presentes profesores de Suiza, Reino Unido, Irlanda, Francia, Bélgica, Rumania, Portugal, Alemania, Italia y, por supuesto, España.

De la reunión he podido sacar algunas conclusiones que me permito a exponer. Por un lado, que la dirección a la que tienden los gobienos europeos es a la de tratar de homogeneizar a la población bajo el amplio paraguas de la palabra integración. Así, iniciativas como la creación de un Ministerio de Inmigración e Identidad Nacional del francés Sarkozy, las obligaciones establecidas en Suiza o Alemania,... hacen cada vez más estrecho el aro de la tolerancia hacia las culturas diversas (que siempre suelen tener como principal objetivo el islamismo).

También queda claro que la inmigración es un fenómeno que preocupa a los autóctonos, independientemente de las cifras que se manejen. Paradigmático resulta el caso de Rumania que hace constar la creciente preocupación de los rumanos ante la inmigración pese a que esta sólo alcanza un 0,5% de la población.

Por último, parece evidente que hasta el momento en el que se establezcan las condiciones necesarias para permitir el derecho al voto de los inmigrantes residentes la integración de los inmigrantes en nuestro continente resultará muy difícil. La integración es un fenómeno que requiere de las dos partes y, además del interés del inmigrante por insertarse en la sociedad receptora, se requiere el interés de la sociedad receptora por hacer más fácil la adaptación de la persona, y el fenómeno tiende a fallar, tanto por un lado como por el otro.

Por cierto, ¿sabían que en Suiza un menor puede estar hasta nueve meses en prisión esperando a ser devuelto a su país sin haber cometido delito alguno por el simple hecho de estar en situación irregular?

lunes, 11 de junio de 2007

Una expulsión menos

Un día en la Comisaria de Policía de Cádiz me dijo un agente: "Yo soy de los policias que no le pegan a los inmigrantes." La frase, que pretendía afirmar la "bondad" de quien la decía, me permitió saber que estaba ante un auténtico déspota y que dentro de la Policía hay algunos efectivos que no respetan los derechos de los inmigrantes como debieran.

En estas surge una noticia como la del titular que he copiado arriba y confirmo mis peores sospechas. En España ser inmigrante es difícil por muchas circunstancias... y una de ellas es el trato policial. Ya lo vimos hace unas semanas en un video en el que los Mossos d'Esquadra pegaban a una chica rusa.

Evidentemente la presunción de inocencia se aplica incluso para los policias que acompañaban al chico nigeriano. Lo que ocurre es que primero se habló de muerte súbita, después de suicidio y al final va a ser un rayo el que lo mató. Habrá que esperar a la autopsia, si es que la hace alguien independiente.

Por cierto, un par de matices al redactor de la noticia. Primero, no se trataba de extradición (traslado a un país donde se ha cometido un delito para ser juzgado allí) sino de expulsión (aplicación pura y dura de la normativa de extranjería). Además, el hecho de que el nigeriano tuviera antecedentes policiales no creo que sea relevante en la noticia. Primero porque tener antecedentes policiales sólo suponen que te han denunciado y, por tanto, sigues gozando de la presunción de inocencia de la que antes hablábamos. ¿O es que al tener antecedentes policiales se entiende que lo que le haya pasado tiene mayor justificación?

sábado, 2 de junio de 2007

Dando lecciones de derechos humanos

Ayer estuvo en España la dueña del mundo. La mujer más poderosa del planeta, tras tres años ignorando al gobierno español decidió hacer una visita por Madrid y reunirse con Zapatero, Moratinos y el Rey.

Desde que ZP retiró las tropas de Irak, la Administración Bush le habia hecho el vacio al inquilino de La Moncloa y sus hombres. Sin embargo Condoleeza Rice no ha atacado al gobierno socialista por ese flanco porque el tiempo ha venido a demostrar que la invasión de Irak fue un gran error y la decisión española ha sido seguida por otros estados.

Condy prefirió atacar por la vía de los derechos humanos criticando la actitud española en Cuba y Venezuela, los dos granos que los republicanos estadounidenses tienen en su culo (Sudamérica). Resulta que hablar con esos dos países es censurable porque no defienden los derechos humanos...

No seré yo el que defienda a la diplomacia española ni a sus ministros de Asuntos Exteriores -a cual peor desde Fernando Morán y Francisco Fernández Ordoñez-, ni la gestión del ridículo Miguel Ángel Moratinos. Sin embargo, no acepto que esta señora venga a nuestro estado a darnos lecciones de con quien se puede y con quien no se puede hablar.

Estoy en contra de todas las dictaduras, como la cubana... y como la de Arabia Saudí, Marruecos, China,... países con los que los Estados Unidos no tienen problemas en reunirse y en realizar operaciones comerciales. Tampoco me gusta la democracia venezolana, como no me convence la democracia en centenares de países empezando por el nuestro donde el poder acaba estando sometido a los designios de los grandes grupos de comunicación que imponen lo que hay que pensar, decir o votar.

O como la democracia americana, donde gobierna un presidente que no ha sido el más votado, donde hay problemas en los recuentos electorales, donbde muchísimas personas no votan porque no se inscriben,... Y sobre todo donde existe un limbo jurídico en el que una persona puede llevarse más de tres años encerrada sin que haya recibido acusación formal. Una cárcel para aquellos que no han cometido delitos. Eso es Guantánamo. Y hasta que no lo cierren y apliquen las leyes internacionales, la Administración estadounidense no tendrá entidad moral para denunciar a nadie por nada.

Y eso sin hablar de Irak.

lunes, 7 de mayo de 2007

Detrás mia que no entre nadie más

Un sistema capitalista como el que vivimos en Europa se alimenta sobre las necesidades de un gran sector de la poblicación mundial. Antes, los pobres y los ricos estaban aquí. Ahora, sigue habiendo pobres y ricos en Europa pero nuestro nivel de vida ha subido y ahora los verdaderos pobres están en Africa, en America del Sur o en Asia. Es uno de los frutos amargos de la globalización.

Porque la globalización que nos sacude sólo la desarrollan los poderes economicos que han logrado que los bienes y las mercancias pasen las fronteras con los mínimos costes y puedan asi expoliar las riquezas de cualquier pais pobre. Sin embargo, en esa globalización los ciudadanos no hemos logrado incorporar los derechos como referente de todos los seres humanos.

Ante esta situación la emigración no es una opción, es una necesidad. No hay efecto llamada, hay efecto empujón que envia a los pobres del mundo a buscar un futuro en el primer mundo.

Pero, al final, hasta en los inmigrantes acaba calando el mensaje de que son muchos, de que sobran inmigrantes. Supongo que esos tres de cada cuatro que piensa que hay muchos inmigrantes ninguno cree que sobre él.

No es algo infrecuente. Parte del sistema capitalista se basa en lograr la máxima división entre aquellos que soportan sobre sus hombros el peso de la superestructura económica. Los primeros que se enfrentan a los inmigrantes son los propios trabajadores y la extrema derecha tiene entre los desempleados a gran parte de su sustento.

Algo parecido comienza a ocurrir entre los inmigrantes que establecen dos clases: los que estamos aquí y los que quieren venir. Y antes de que vengan la idea es clarisima: detrás mia que no entre nadie más.

domingo, 6 de mayo de 2007

La inmigración no es cosa de progres

El viernes me tocó dejar mi ventana en San Juan de Dios y presentarme en la capital del Estado español. Madrid, esa urbe que corre buscando su propio ombligo, me cogió, casi un año después de mi partida, aunque solo fuera por unas horas.

El viaje no fue de placer, aunque fuera un auténtico placer conocer a dos compañeros en el trabajo por los derechos de los demás, José Miguel Morales (de Andalucia Acoge) y Arsenio García (de CEAR). Las dos organizaciones que ellos representaban y con la que yo coloaboro -Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía- hemos presentado conjuntamente un recurso contra el Real Decreto que regula el regimen jurídico de los ciudadanos comunitarios.

No creo que sea lugar éste para explicar por qué hemor presentado el recurso. A quien le interese aquí tiene varios enlaces en los que los periodistas dan la noticia de forma bastante completa:

El Mundo.
ABC.
Terra.
La Razón.
Discapnet.

Del intramundo de la noticia dos cuestiones que me resultan más que curiosas. La primera, que sean los periódicos "menos afines" al zapaterismo que nos gobierna los que se hayan hecho eco de la información. El periódico El Pais, tan dado a profundizar en el estado social y en los derechos de todos ignore un caso como éste. Dicho sea de paso, también estuvieron allí la Cadena SER (no he podido oir si pusieron algo), Radio Exterior de España y Radio 3 (las públicas).

La segunda, la deriva que tomó la rueda de prensa gracias a las preguntas de la periodista de La Razón que estaba tan interesada en el recurso que presentábamos como en oirnos una crítica feroz al gobierno y al fenómeno de la inmigración. Lo primero lo consiguió porque los tres coincidimos en que no se ha notado nada el paso de la derecha del PP al progresismo del PSOE.

La crítica a la inmigración, en sí misma, no nos la oyó porque desde nuestra experiencia no podemos compartir la visión de quienes hablan de la inmigración como un fenómeno peligroso, preocupante o, incluso, como una opción vital del emigrante. La inmigración es una necesidad surgida a causa del sistema económico capitalista imperante que basa su crecimiento en la opresión y pobreza de otros pueblos. Esos pueblos se consideran con el derecho de participar en esa riqueza y tratan de buscarla en el primer mundo.

Lo demás son miedos de una sociedad opulenta ante el avance de los hambrientos.

miércoles, 11 de abril de 2007

STOP a las expulsiones injustificadas

Un teletipo de la agencia EFE ha confirmado lo que llevábamos algún tiempo esperando:

EFE. Santander | El Tribunal Supremo (TS) ha fallado que el mero hecho de que un extranjero se encuentre de forma ilegal en España no basta para expulsarlo del país, porque esa infracción puede castigarse sólo con una multa, salvo que las autoridades aporten otro tipo de razones que justifiquen la deportación.

El TS aplica este criterio al confirmar varias sentencias dictadas en 2003 por la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC), que amparaban a inmigrantes contra los que se habían dictado órdenes de expulsión de España sólo por estar en el país de forma ilegal. En la sentencia se recuerda que la Ley de Extranjería castiga la estancia ilegal, en principio, con una multa, excepto si la Administración estima que existen otras causas para optar por la expulsión. El Alto Tribunal coincide con el TSJC que eso exige que la Administración motive cuáles son las razones "de daño o riesgo" por las que considera más oportuna la expulsión del extranjero, ya que la permanencia ilegal "es castigada simplemente con una multa".

"Tratándose de supuestos en los que la causa de expulsión es, pura y simplemente, la permanencia ilegal, sin otros hechos negativos, es claro que la Administración habrá de motivar de forma expresa por qué acude a la sanción de expulsión, ya que la permanencia ilegal, en principio, se sanciona con una multa", resume el magistrado ponente de las sentencias, Pedro José Yagüe.

En uno de los casos, la Delegación del Gobierno en Cantabria alegaba que el extranjero al que pretendía expulsar había sido detenido en una ocasión por un delito de receptación. Sin embargo, no aclaraba en qué había quedado esa detención. De hecho, el TS le reprocha que no se haya "cuidado de averiguarlo".

En otro de los supuestos amparados por el TSJC, se decía que la inmigrante expulsada ejercía "una actividad profesional -camarera de alterne- sin las autorizaciones administrativas necesarias". El Supremo subraya, en este caso, que no "es obstáculo" para aplicar sus razonamientos sobre esta cuestión el hecho de que la actividad profesional de esa mujer "fuera el llamado "alterne", pues una jurisprudencia consolidada, plasmada en multitud de sentencias, ha declarado que ésa es una actividad lícita como medio de vida". De modo, añade, que "no cabe extraer de la misma ninguna connotación desfavorable de cada a la graduación de la sanción, más aún, cuando no consta en el expediente ningún otro dato relativo a las circunstancias del desempeño de esa actividad que pudiera justificar una reconsideración de la cuestión".


Una sentencia de este tipo supone un auténtico revés a la política de repatriación que estaba siguiendo el supuesto gobierno progresista de ZP. A partir de hora no se podrá expulsar a los extranjeros por el simple hecho de estar en España sin papeles sino que se requerirá un plus para aplicar esta sanción de máxima gravedad que es expulsión.

Para quienes trabajamos defendiendo los derechos de los inmigrantes es una excelente noticia. Sólo falta que se repartan las órdenes oportunas para respetar esta jurisprudencia que ha abierto el Tribunal Supremo. De lo contrario tendremos que estar cada tres días en los tribunales exigiendo la sustitución de las expulsiones por multas.

Sin embargo, mi máxima felicidad es por aquellas personas que, sin más falta que estar en España sin papeles, llegan a pasar tres días en un calabozo, como si fueran delincuentes, y en algunos casos, cuarenta días en un centro de internamiento. A ellos hoy el Tribunal Supremo les ha garantizado sus derechos de forma más rigurosa. Enhorabuena.

domingo, 1 de abril de 2007

Derecho a morir dignamente

En la voragine de la recogida de firmas (descargar aquí) llegó a mi ventana una noticia de las que te hacen pensar sobre cuál es la auténtica situación de los inmigrantes en nuestro país. El titular de la noticia era este:


Llevamos mucho tiempo discutiendo en España sobre el derecho a la eutanasia y a la muerte digna. El enfrentamiento entre el derecho a morir dignamente y las obligaciones de asistencia médica y los posicionamientos éticos de los profesionales médicos y de los religiosos nos ocupan jornadas y debates, en su mayoría estériles. Sin embargo, esos son juegos para gente con dinero. A los inmigrantes no les aplicamos ese derecho a morir dignamente, sobre todo si su familia es pobre.

A Olimpia Tomala la mataron dos veces. Un día su pareja la mató en esa espiral de violencia en la que una casa acaba convirtiéndose en un infierno. Pero no contentos con eso, las autoridades españolas la mataron una segunda vez y la han dejado durante dos meses en el depósito de cadáveres porque no autorizaban a sus familiares acudir a España a recoger el cadáver, cobrar el seguro y vender los bienes de la fallecida.

Esta vez no era la objeción de conciencia de los profesionales médicos ni debates éticos o morales, esta vez la razón era el riesgo de que su hermana se quedara en España. Absurdo. Como si la hermana de Olimpia Tomala fuera a quebrar el mercado de trabajo español. Como si fuera la única inmigrante en situación irregular en toda España. Como si no primara ante razonamientos tan peregrinos el derecho de una persona de morir en paz y el de sus familiares de estar con el finado.

Desed mi ventana le dedico este post a la memoria de Olimpia Tomala y brindo a la salud de su familia para que sepan que en Europa algunos aún les tenemos el respeto que merece cualquier ser humano.

viernes, 23 de marzo de 2007

El Marine I y el Happy Day

Desde mi ventana no se ve el mar, pero eso no impide que venga a mi recuerdoi la historia de las personas que trataron de escapar de una realidad asfixiante y dolorosa subiéndose a un barco negrero que tenía como rumbo la Europa de la riqueza y la prosperidad. Sin embargo, estos seres humanos no sabían que lo que les esperaba era un calvario de dos meses de viaje a los que sumarían otro calvario legal y jurídico antes de regresar, en su mayoría a sus países.

El caso del Marine I fue un ejemplo de cómo no se debe gestionar una situación de este tipo si se pretenden respetar los derechos humanos. España detectó el buque y estuvo jugando al gato y al ratón con más de doscientas personas, Mauritania y Senegal. Todo por no llevarlos a un puerto español y aplicarles los derechos que nos hemos dado como estado democrático, progresista y todo eso que nos venden algunos que somos.

Casi tres meses después, todavía algunas de estas personas permanecen hacinadas en una nave de pescado en un puerto de Mauritanía, llevados allí, interrogados y detenidos por policias españoles.

Ahora un nuevo buque ha sido detectado en Senegal. Su nombre es el paradójico Happy Day (día feliz). Esperemos que en este caso la situación se gestione mejor y que se respeten los derechos que estos inmigrantes tienen por el mero hecho de ser personas. Aunque en esta ventana no confiamos demasiado en este tipo de utopias.