lunes, 21 de abril de 2008

Calle Mesón, número 15

PROCASA ha entregado una nueva promoción de viviendas. Después de varios años de espera y con un año y medio de retraso (deberían haber sido entregadas en febrero de 2007), los adjudicatarios pudieron acceder a las viviendas, aunque no todos y de ahí se explica el retraso. De los seis adjudicatarios originales sólo se han construido cuatro viviendas y el gran culpable de eso ha sido quien esto escribe.

Cuando en Diciembre de 2006 trataron de entregarme el zulo donde pretendían que enterrara las ilusiones de mi futuro, PROCASA aseguró que la única vivienda con 34 metros cuadrados que iba a entregar era la mía. A los días algunos otros adjudicatarios en situación similar a la que yo tenía salieron a la palestra. No era yo el único sino que un total de 20 de los jóvenes que iban a iniciar su futuro en el centro de Cádiz "gracias al Ayuntamiento de Cádiz" tenían ese futuro restringido a un partidito de menos de cuarenta metros.

Especialmente preocupante era la situación de las viviendas que se iban a entregar (según Juan José "Pinocho" Ortiz) el mes de Febrero del año siguiente en la calle Mesón número 15. En ese bloque se había planeado construir -en un primer momento- cuatro viviendas pero cuando Ortiz y Martínez se dieron cuenta de que los números totales interesaban más que la vida de los jóvenes "agraciados" las cuatro viviendas se convirtieron en seis. ¿Cómo? Elemental: reduciendo a la mitad dos de ellas.

Tras sacar a la luz el escándalo de mi ventana en San Juan de Dios y algunos medios hacerse eco de la situación de mi vivienda y de las de la calle Mesón, el señor (por llamarle algo) Ortiz vio la que se le veía encima. Dos decenas de jóvenes protestando por el tamaño de sus pisos podría convertir lo que era una buena idea (pisos para jóvenes para reactivar el centro de Cádiz) en una patochada digna del peor tahúr (minipisos de 34 metros que no albergarían más vida que el de cucarachas).

En esta tesitura PROCASA decidió rectificar y las viviendas de la calle Mesón número quince que fueron cuatro para mutarse en seis volvieron a su punto original. Cuatro viviendas de unos sesenta metros cuadrados para que estos jóvenes puedan formar una familia.

No me colgaré medallas que nadie me impuso, pero tengo claro que si los gaditanos que esta semana ocuparon sus viviendas en la calle Mesón número 15 tienen una vivienda digna es, en gran medida, por la protesta que protagonicé. Y me alegro. Aunque yo tenga que seguir luchando en los tribunales sin una sola llamada de apoyo por parte de nadie, que mi esfuerzo sirviera para que ningún otro joven de Cádiz se siente estafado por PROCASA me llena de esa extraña y honda satisfacción que se llama ayudar a los demás. Aunque por ello me haya llevado más de una bofetada y no pocos sinsabores puede valer la pena si el único minipiso de PROCASA es el mío.

lunes, 14 de abril de 2008

A priori

Es habitual en esta forma de ser tan nuestra que a ciertas personas se les critique (o se les defienda) por cuestiones que están más allá de su capacidad y que sólo responden a ciert6os apriorismos.

El tema se está exarcebando con el elemento mujer como condicionante. Para unos hay ciertos puestos que están reservados al hombre por condición y, por ejemplo, una mujer al frente del ministerio de Defensa no termina de convencer. Más aún si a la ministra se le une la condición de jóven como le sucede a la ínclita Carmen Chacón.

Algo similar le ha ocurrido, en el bando contrario a Soraya Saénz de Santamaría, nombrada por Rajoy como Portavoza (¿?) pepera en el Congreso de los Diputados y a la que algunos siguen llamando la niña a pesar de haber superado los 35 años. Las críticas a Soraya provienen de su propia barricada y coinciden con quienes rechazan a Chacón en Defensa. O a la gaditana Bibiana Aido en Igualdad.

Para colmo, Bibiana aglutina tres condiciones: mujer, joven y relativamente desconocida. Muchos se han lanzado a su cuello por su inexperiencia, su juventud o su condición de alcalaína. Igual de criticables son estos que los que la defienden por las mismas razones. O por estar al tanto de las nuevas tecnologías. ¿Qué menos se puede esperar de alguien con 31 años?

Ciertamente, me resulta simpática la tal Aido. Una gaditana tan joven en el Gobierno infla el pequeño orgullo de gaditano joven (¿?) que aún poseo. También me hace pensar que ya llego tarde para ser ministro aunque ciertamente yo nunca llegaré a ser ministro, porque los míos nunca ganarán unas elecciones. Y el día que ganen dejarán de ser los míos.

Otra cosa distinta es reflexionar sobre si hace falta un ministerio de Igualdad. Me siento orgulloso de que mi mujer piense que no, aunque en este caso yo le lleve la contraria. Me gustaría, no obstante, que un día Aido pueda dimitir porque su ministerio se ha quedado sin función. Sería un hecho histórico. Como el de ser ministra con 31 años.

lunes, 7 de abril de 2008

Procasa, la peor

Esta semana ha llegado a mi ventana nuevos datos que confirman algo que los que hemos venido sufriendo a la empresa municipal de vivienda de Cádiz (Procasa) ya sabíamos. El dato proviene de un informe de la Cámara de Cuentas de Andalucía y resulta totalmente esclarecedor: PROCASA es la empresa municipal de vivienda que más tarda en entregar las viviendas adjudicadas por sorteo de todas las ciudades andaluzas de más de 100.000 habitantes.

Muchos de los agraciados con las viviendas ya lo sabían. De hecho, la mayoría de aquellos que recibieron una vivienda en el sorteo de 2003 aún no han recibido su vivienda. Y algunos de los que la recibimos dimos cuenta de la inexactitud de la misma en relación con las bases propuestas.


De acuerdo al informe citado, la media de demora de Procasa es, ni más ni menos, que de 1474 desde la adjudicación hasta la entrega de llaves. 1474 equivalen a más 210 semanas, más de 49 meses o, por tanto, algo más de cuatro años. Es decir, que te adjudican la vivienda y te puedes estudiar una licenciatura completa y todavía no has recibido la casa.

Los datos muestran la ineptitud e ineficacia de unos mediocres gestores que utilizan la vivienda como arma política llegando a sortear la misma casa en más de una ocasión. Son las cosas de Procasa. Mientras, ante la incapacidad del equipo de gobierno municipal, el concejal (ir)responsable de Procasa sigue acumulando cargos para que se sigan acumulando retrasos en las viviendas. Ya vamos por cuatro años. Con un par de delegaciones más para el ínclito Ortiz, podremos alcanzar los 25 años de espera. Aunque ya dirán el Gabinete de Prensa del Ayuntamiento que no es para tanto.