viernes, 24 de agosto de 2007

A ti. Siempre a ti


Ya sabes que nosotros siempre seremos mar y arena, un día de agosto, en la playa de La Victoria. Aunque nos escondiéramos en el poblado desierto de la Gran Vía cuando empezamos a mirarnos la cara en el mismo espejo.

Ya sabes que hace mucho que mi camino lo recorren tus pasos. Aunque menos, también hace tiempo que nuestros cepillos de dientes comparten espacio sobre un solo lavabo de un solo cuarto de baño, de una sola casa.

Ya sabes que quiero gozar de la eternidad que me proporcione tu vientre, cordón umbilical de mi ser a un mañana que seguiremos construyendo como hasta ahora, juntos e iguales.

Ya sabes que no quiero el amor eterno del árbol plantado que no puede escapar. No quiero que seas para siempre mía por satisfacer el orgullo de un absurdo derecho de propiedad. Cuando diga “mi mujer”, mujer siempre será más importante que el posesivo. Quiero que seas siempre tú, libre, mujer y digna. Y que en tu libertad quieras estar a mi lado para que te arranque una sonrisa. Exactamente igual que quiero siempre querer que tu sonrisa sea el estímulo para levantarme cada mañana.

martes, 14 de agosto de 2007

Salir corriendo y esconderse

Es bien sabido que en España el verbo dimitir resulta de muy difícil conjugación. Al natural apego alsillón que suele acompañar a todo político o cargo público se le viene uniendo una nueva teoría que pese a su carácter absurdo gana adeptos día tras día, bien como justificación de una decisión previa bien como verdadero argumento que une al "no dimisionario" a su puesto.

Dimitir ya no es reconocer la responsabilidad propia por una gestión inadecuada de la cosa pública. No. Ahora dimitir es salir corriendo y esconderse. Eso lo ha dicho hoy en su comparecencia pública en el Congreso de los Diputados la ministra Magdalena "Maleni" Álvarez.

En lugar de dar un paso atrás y permitir que otras personas con nuevas ideas, nuevos conceptos y nuevas ilusiones afronten unas circunstancias que, sin lugar a dudas, han superado las escasas capacidades de una política más adaptada a la bronca que a la gestión; ella dice que no, que se mantiene porque no es una cobarde.

Confundir cobardia con responsabilidad, búsqueda del conseso con escasez de argumentos, debatir con ceder, oponerse con gritar... Son males que acucian a la clase política gobernante. Y a la sociedad en la que vivimos. Aquí solo gana el más fuerte. Aunque no lleve razón. Oír las reflexiones que vienen del que no piensa como tú es un ejercicio muy recomendable para todos. En primer lugar para los políticos. Aunque esos eran otros tiempos, cuando el marketing y la política no eran la misma cosa.

domingo, 5 de agosto de 2007

Prohibido prohibir

¡Qué tiempos aquellos en que los socialistas de hoy bebían de las aguas ideológicas del Mayo del 68 y defendían las ideas progresistas del "prohibido prohibir"! Ahora no. Ahora ellos se han hecho mayores y demuestran que con poder son menos permisivos que algunas de las dictaduras.

Se acabó fumar en público. No se puede comer hamburguesas grandes. Nada de quedar en la calle para tomarse un cubata. Los chiringuitos a las dos tienen que estar cerrados. Y las barbacoas del Trofeo... esas ni en pintura que después hay bacterias en la arena.

En Cádiz el nuevo dictador prohibitivo tiene un cargo tan absurdo como el de Delegado de Costas. Este señor se escuda en su posición de técnico para imponer qué se puede y qué no se puede hacer. Se olvida de las especiales características de la playa de Cádiz, de su condición de único espacio natural y libre en una ciudad embotellada entre construcciones desorbitadas y centros oficiales de ínfimo uso como el de su Delegación de Costas.

A los gaditanos sólo nos queda la playa, pero un señor -delegado de Costas- está dispuesto a que
sólo la utilicemos para lo que él considere que está bien. Un bañito y para casa, podria ser su próximo eslogan. Cuando el acné era el rey de mi cara, los amigos nos reuníamos por las noches en la arena a charlar de lo divino y de lo humano hasta que se iba cumpliendo la hora de volver a casa. Ahora, eso sería imposible, porque cada diez minutos un policia local vendría a cerciorarse si estábamos consumiendo algún tipo de bebida para desalojarnos. Toque de queda playero.

Es cierto que parte de la culpa la tienen aquellos que dejan sus basuras en la arena, los que orinan en la orilla y los que masificaron una barbacoa que era la reunión preferida por los gaditanos antes de que Teófila y sus Guiness se empeñarán en destrozarla. Pero los elementos distorsionantes no pueden determinar el camino que deben seguir las decisiones políticas. De lo contrario en unos meses prohibirán circular por carretera, después salir a la calle y, por último, respirar. Y seguro que entonces también habrá una señora que recogerá firmas apoyando la medida. Al fin y al cabo, respirar quita el oxígeno del aire.