miércoles, 31 de octubre de 2007

Cretino integral

Blas Infante fue un buen notario de los pueblos de la Andalucía más profunda. Nacido en la provincia de Málaga, en concreto en el bello pueblo de Casares, Infante conoió la miseria y la explotación de los jornaleros andaluces que trabajaban de sol a sol para un señorito terrateniente y un capataz sin escrúpulos que, en términos marxistas, disfrutaban de todas las plusvalias que el trabajo de los braceros andaluces generaba.

Blas Infante quería a su tierra. No a Casares. Tampoco a Ronda, a Cantillana, a Coria del Río, a Córdoba, a Cádiz... Bals Infante amaba a su tierra en global que él sentía como la tierra de Andalucía. Defendía para Andalucía y los andaluces un ideal de tierra abierta y próspera que se convirtiese en el motor de desarrollo del estado español.

Las ideas de Infante fueron secundadas tras el triunfo del Frente Popular de 1936 y a punto estuvo de aprobarse un Estatuto de Autonomía para Andalucía, algo que sólo se vio impedido por el sangriento golpe de Estado de los generales díscolos que dio origen a la no menos sangrienta Guerra Civil en la que Blas Infante fue vilmente ejecutado.

Blas Infante creó la letra del himno andaluz adaptándola de una canción popular de los campesinos andaluces y también diseñó el escudo de Andalucía. Era una persona peculiar, más cercana al hombre renacentista que a la visión actual del ser humano. Tras muchos años oculto y olvidado, sus ideas fueron precursoras de todo el movimiento de defensa de la tierra andaluza que generó las manifestaciones del 4-D y del 28-F y el desarrollo de la Comunidad Autónoma Andaluza como autonomía de primera velocidad.

Sin embargo, para Alejo Vidal Quadras, personaje nefasto en la historia del Estado español, Blas Infante es un "cretino integral". Así lo dijo en la Radio Intereconomía en la que otro contertulio calificó a Infante como "uno de los tontos más grandes de Europa", "segundo en un campeonato de bobos",...

La verdad que no ofende quien puede sino quien quiere y el señor Vidal Quadras representa a ese fascismo que asesinó a Blas Infante, a esa "supuesta otra España" que no acepta las ideas diferentes a las suyas, a esos que pasaron por el paredón a tantos y tantos aprovechando una Guerra Civil. Esos mismos, al menos los que mantienen sus ideas, pretenden volver a enfrentarnos manchando el honor de quienes no pueden defenderse. Sería muy fácil que colgase un cartel en mi ventana que dijese "Vidal Quadras, el cretino integral eres tú." Pero no caeré tan bajo como él. Me basta con gritar, en honor a Blas Infante: "Viva Andalucía Libre".

Vidal Quadras y su ganado.

lunes, 29 de octubre de 2007

Nos toma por tontos

La señora Martínez y su equipo continúa en su empeño de no reconocer que Cádiz se hunde, que pierde músculo y fuerza porque cada vez son menos los jóvenes gaditanos que viven aquí. Cada vez somos menos aquellos que tenemos la suerte de permanecer en la ciudad en la que nacimos, mientras que vemos que, a nuestro alrededor, aquellos con los que nos hemos criado, nuestros compañeros de clase, de instituto, de juegos de niños o de confesiones secretas se ven obligados a marcharse para poder hacer una vida todo lo digna que ellos se merecen.

Me acuerdo ahora de Ivan o de Guy que dejaron Cádiz para triunfar en sus profesiones. Pero también me acuerdo del último en irse, Jorge, que sólo encontró trabajo en Jerez y casa en Puerto Real. O de Mariló, que sólo ha encontrado la casa que ella se merecía en San Fernando. O de Ester y Carlos que emigraron a Castellón para poder hacerse grandes con ese regalo del cielo que se llama Laura... La lista sigue con Patri, Sonia, María, Melele, Juaqui, Domingo, Sergio, Aurora,...

No me siento orgulloso porque tantos conocidos, amigos y familiares hayan tenido que dejar mi tierra y la suya para establecerse lejos. Dicen que uno se hace del lugar donde se gana las papas. Puede ser y por eso mis amigos ya no son de Cádiz, son de otro sitio, distinto, lejano... o cercano, porque los emigrantes de Cádiz por los que Cádiz se desangra se van, lejos o cerca, pero se van.

Lo que no acepto, ni puedo aceptar es que Teófila y sus chicos me nieguen una evidencia que no permite duda alguna. Cádiz se ha quedado sin jóvenes. En Cádiz cada vez somos menos y dentro de unos años, cuando por fin se mueran las viejas que sustentan a Teófila en su poltrona, mi Tacita será un solar, un pueblo fantasma en que ver a un niño por la calle merecerá la misma consideración que recibir el premio de la ONCE: un privilegio.

sábado, 27 de octubre de 2007

Lágrimas por Miwa


Miwa tiene 42 años y nació en el Congo. Hace ocho meses tenía un trabajo de traductor y vivía con su mujer en Madrid esperando que un día la Delegación del Gobierno le concediera el privilegio de reagrupar a sus hijos en España.

Miwa es negro. Eso no lo hace ni mejor ni peor que tú. O que yo que no lo soy. Eso sólo lo hace diferente a la mayoría de las personas que viven a su alrededor, diferente de aquellos con los que se cruza, de la señora de la tienda donde compra el pan, del cajero del supermercado, cada vez son más a su alrededor los que son como él, pero en el metro, en el bar o en El Corte Inglés sigue siendo distinto.

Es distinto porque su piel es distinta, pero Miwa quiere a su esposa, añora a sus hijos, se rebela contra la injusticia y tiene miedo. Por eso, hace ocho meses, cuando un malnacido que se había rapado la cabeza para que se pudiera ver con claridad que carecía de neuronas, le insultó sintió miedo. Mucho miedo. Y cuando le propinó aquella paliza le dolían los huesos, la espalda, los músculos. Pero, sobre todo, le dolió el alma cuando descubrió que aquel maldito había acertado con su médula y le había condenado de por vida a quedarse atado a una silla de ruedas.

Ahora, a Miwa le duele el alma y le quema la sangre ver como aquél que le cambió la vida continúa paseándose por la calle como si tal cosa. Su caso no tuvo una cámara de televisión que sirviera para que Fernández Bermejo, la Fiscalía, los jueces y los periodistas del vertedero hicieran el ridículo.

Miwa ayer quiso gritar desde su silla de ruedas porque ha visto que la Justicia española le ignora, que el Estado de Derecho se acaba en la puerta de su casa. Al verlo postrado en su cárcel móvil lágrimas de solidaridad se han derramado por mi mejilla y aunque sé que los hombres no deben llorar, siempre me ha parecido de más hombría llorar por un amigo malherido que golpear a un hombre indefenso.

jueves, 25 de octubre de 2007

Asco



Una gran arcada me sube desde el estómago cada vez que veo el vídeo que he copiado arriba. Pese al asco que me produce para la condición del ser humano ver como un individuo, de forma cobarde, golpea con violencia a una niña de 16 años sólo por ser distinta. Aprovecha la soledad del metro de Barcelona, el miedo de la menor, su superioridad física,... para exigir la propiedad privada del territorio ese al que unos llaman España y otros pocos Catalunya.

El asco me aumenta cuando pienso que este individuo está en la calle paseando por su barrio su "hombría" y su fama, mientras que un ciudadano italiano que zarandeó a dos concejales del Ayuntamiento de Cádiz lleva ya más de quince días en prisión. Está claro que para la Justicia española una agresión a una inmigrante, aunque venga condicionada por elementos de xenofobia, abuso de superioridad, alevosia,... es algo que se solventa con una falta, 60 euros, y cuando quieras vuelves por aquí. Algo muy distinto que si te atreves a tocar al poder establecido, y más si eres extranjero, porque entonces se te puede caer el pelo en prisión esperando a que se desarrolle un proceso que, seguro, será interminable.

Me aumenta el asco cuando pienso que la Fiscal encargada del caso no se personó en la vistilla y que ahora, cuando el escándalo ha saltado, sus jefes se rasgan las vestiduras y reclaman el reestudio del caso y solicitan una serie de medidas cautelares que han perdido todo su sentido y sólo se aproximan a la idea de venganza estatalizada ante su propia impotencia y la vergüenza internacional que un caso así genera y que la Ministro de Asuntos Exteriores de Ecuador se ha encargado de recordar en una visita urgente a España.

Pero el asco se aproxima al vomito cuando veo que el inidividuo en cuestión se pavonea ante los medios de comunicación de este maldito Estado español mientras que cuenta versiones increíbles de una historia que todos hemos visto. Es la nueva forma de hacerse famoso. Después de los Gran Hermano y demás, ahora llega la fama por pegarle a niñas de 16 años.

Y es que hay días que determinados individuos, ciertos jueces, muchos fiscales, bastantes políticos y demasíados periodistas me producen un ascoo insuperable al que no consigo habituarme.

jueves, 18 de octubre de 2007

De mármol

A Juan Ignacio Plá (perdón señor Carod) hay alguien en el PSOE que no lo quiere muy bien. Eso es evidente. Si no, no se entiende que el grupo PRISA, adalid de los socialistas en el ámbito mediático haya iniciado una campaña tan evidente y, en parte, tan desmesurada por poco más de 78 mil euros en unas obras de reforma.

Parece, jugando a ser adivino, que alguien de dentro del partido les ha pedido que le hagan el trabajo sucio para lograr la deseada dimisión de Plá y recolocar las piezas socialistas en la Comunidad Valenciana. Así, a bote pronto, se me ocurre el nombre de Jordi Sevilla como damnificado por la no renuncia de Plá tras el fracaso electoral y, por tanto, beneficiado con la dimisión de éste.

La historia rememora otros momentos históricos de la relación PSOE-PRISA como la renuncia de Borrell y el rescate del derrotado Almunia por un quítame allá esos amigos o la dimisión de Txiqui Benegas por aquellas famosas conversaciones en las que se refería a Felipe González como Dios.

De todos modos, dejando a un lado el tema de luchas intestinas en el PSPV, resulta muy curioso ver cómo se las gasta un político que según el mismo ha dicho "se ha críado en un autobús". Obras de reforma en casa por más de 13 millones de pesetas. La cifra desde el punto de vista de la corrupción es insignificante, pero desde el punto de vista de unas obras de reforma me parece sobresaliente. De todo, lo más llamativo es esa famosa encimera de mármol glaciar. Del mismo mármol del que tiene la cara el señor Plá que dejó de pagar para que la empresa de construcción se cobrase a su manera.

Al margen de la oportunidad de sacar a la luz la información y de cuánto tiene de ataque personal, el tema demuestra hasta qué punto los políticos se separan de la realidad cotidiana de los ciudadanos a los que pretenden gobernar y se comportan como nuevos ricos. Comportamiento que es aún más censurable en aquellos políticos que se ponen la etiqueta de progresistas cuando van de campaña y después no son más que esnobs encutrecidos. Porque en mi casa no hay mármol glaciar. ¿Y en la tuya?

lunes, 15 de octubre de 2007

Fichajes

Dice mi amigo Ramón Sánchez Heredia que la política cada vez se parece má al fútbol. Y lo dice, no sin razón, porque se está generalizando en el mundo política una división PP-PSOE parecida a la que existe en el fútbol español entre Real Madrid y Barcelona. Determinadas personas, cada vez más, aceptan, a pies juntillas, lo que dicen unos u otros sin llegar a reflexionar sobre el fondo de lo que el entramado mediático de esas multinacionales del poder les ofrecen.

Sin embargo, en este camino de paralelismos entre el fútbol y la política se perfila el desarrollo de una nueva modalidad: los fichajes. No se trata de convencer a un jugador de las bondades de un proyecto sino de poner dinero encima de la mesa para que el personaje deseado apoye al grupo del que se trate.

El último ejemplo tiene en su nombre muchas resonancias futboleras: Fernando Gago. El exalcalde de El Puerto de Santa María (no confundir con el mediocentro del Real Madrid) ha sido fichado por el Partido Popular de Enrique Moresco para dotar de la consistencia necesaria a su centro de gobierno. Fernando Gago jugará por el ala izquierda del Partido Popular, tal y como jugó por el ala derecha del Partido Socialista, porque Gago, antes del PP ha vestido la chaqueta de varios equipos.

El último de los equipos en los que militó Gago, Independientes Portuenses -con quien fue alcalde y alcaldable-, ha puesto el grito en el cielo por el sucio entramado que se esconde detrás de esta maniobra. Lo mismo opina el Partido Socialista, aunque con la boca algo más pequeña porque lo qe ha hecho el PP en El Puerto ellos lo harán dentro de algún tiempo en otro lugar, con otro fichaje de campanillas.

Para cerrar su fichaje, el Moresco le ha ofrecido (a través del erario público, por supuesto) un sueldo de 50.000 euros fijos año más variables según dietas devengadas. Sin embargo, al contrario de los futbolistas, Gago no se ha presentado con la nueva camiseta ni ha hecho declaraciones... porque los cambios de chaqueta en política están casi tan mal vistos como en fútbol.

lunes, 8 de octubre de 2007

Maltrato animal

No tengo perro. Ni gato. Ni siquiera tengo un periquito. No es que odie los animales, es simplemente que mi respeto por una vida (sea humana, animal o vegetal) me lleva a preferir no intervenir en ningún momento de su desarrollo. Creo en la libertad de los animales más allá de bozales, correas y chalecos de ganchillo con los que algunos amantes de los seres vivos los martirizan. Jamás entenderé a quien se considera defensor de los perros y tiene un pastor alemán en un piso de sesenta metros o a un husky siberiano en Cádiz.

Considero, no obstante, que una vez planteada la necesidad de velar por esos animales que se encuentran en nuestras ciudades, se les debe proporcionar el trato más digno y respetuoso posible. Me parece vergonzoso que un Ayuntamiento esté dando cobertura a empresas que maltratan a los animales por encargo del propio Consistorio.

Más vergonzoso, aún, me parece el hecho de que quienes defienden la dignidad y la integridad de los animales se permitan el lujo de amenazar, zarandear e, incluso, golpear a responsables políticos, sean del partido que sean y tengan la responsabilidad que tengan. Curiosas estos sujetos que se plantan contra el maltrato animal maltratando a seres humanos.

Por eso, pese a mi tendencia manifestante, por ahora nunca me vereis en una manifestación de defensa de los animales. Antes tendría que acabarse el hambre en el mundo, nuestros ancianos tendrían que sentirse válidos y acompañados, las guerras tendrían que dejar de ser un recurso necesario, los violentos tendrían que abandonar sus ideas...

Sólo cuando todos los seres humanos tengan garantizados sus derechos me manifestaré por los derechos de los animales... Como siempre, sin utilizar la violencia.