viernes, 29 de febrero de 2008

La primera semana

Campaña electoral: día 7.

El día de Andalucía se ha cumplido una semana de campaña electoral y se han mostrado las principales características de esta campaña, un nuevo debate y más juego sucio.

- El maxidebate: Un debate a siete es, de base, algo menos seductor que un cara a cara. Si los principales representantes políticos no acuden al debate, el debate es aún menos seductor. Increible la ausencia de Llamazares, tan empeñado como está en encontrar minutos en televisión para explicar su programa. Aunque después de ver el maxidebate se entiende perfectamente puesto que para ir leyendo el monólogo que cada uno se trae preparado vale prácticamente cualquiera. Hasta González Pons y el deibujito de la leche y la gasolina.

- La gran ausencia: Después de ver en el debate a un canario, dos vascos, dos catalanes, una madrileña y un valenciano me quedé pensando en lo poco que se había hablado de Andalucía. Ciertamente, pese a ser siete representantes políticos no había ningún andaluz, algo que se enfrenta a la proporción real de las población porque más de una séptima parte de la población española es andaluza. Ni se habló de Andalucía, ni habló ningún andaluz. Cada vez tengo más claro que la ausencia andalucista en Madrid nos está costando muy caro.

- El juego sucio de los viejos: González llama imbecil a Rajoy y Aznar acusa a Zapatero de estar dialogando con ETA. Guerra se burla de la niña de Rajoy. Por si no hubiera suficiente juego sucio, los viejos avivan el fuego. Solo falta Fraga. Algunas momias están mejor en su pirámide.

jueves, 28 de febrero de 2008

Las cosas de Chaves

Campaña electoral: día 6.

Chaves habló y, como casi siempre, subió el pan. Cada vez estoy más convencido de que tenemos el presidente que nos merecemos y eso demuestra lo poco que nos merecemos el pueblo andaluz.

- Las extrañas conclusiones de Chaves. El debate a cuatro pregrabado marcó un 15 de share y Chaves dice que eso demuestra que la gente está interesada en la política de Andalucía. Era lógico, continúa Chaves, que la audiencia cayera porque justo el día antes se había producido el otro debate. Y concluye que eso demuestra que la gente no está desanimada por la coincidencia entre ambas elecciones. Por más vueltas que le doy al razonamiento, para mi la conclusión es totalmente contraria. La coincidencia de debates marcó la desgana de los andaluces por el debate a cuatro.

- El pueblo de Chaves. No llegaron a seiscientos mil los espectadores que ¿soportaron? el debate electoral andaluz. Andalucía prefirió Los hombres de Paco y Los Serrano al debate. Y el debate a House. Después de 20 años dirigiendo la Junta, Chaves va a conseguir su objetivo: una gran mayoría borreguil que no se merece más que ese presidente que nos hace tener a todos los andaluces. ¡Ay pueblo andaluz, cómo te están dejando!

- La sucesión de Chaves. Como Castro, Chaves también habla de sucesión. Quiere una mujer como heredera y así lo ha declarado siguiendo la más rancia estirpe de dictadores que se inicia en los faraones egipcios y llega hasta el ínclito Castro, pasando por Franco o el mexicano PRI. Esperemos que antes de que abandone el cargo no tengamos que verlo en chándal durante casi un año.

- Un excurso. Me piden los amigos de convdevivienda que haga publicidad ciperespácica de la próxima manifestación reclamando el derecho a una vivienda digna que se celebrará en las principales ciudades del estado español el próximo 1 de marzo. Lo de principales ciudades no sé si casa bien con Cádiz después de como la está dejando la de Santander. Pero bueno, que aquí queda dicho. El 1 de marzo todos a la calle a pedir una vivienda digna, vivienda fuera de los precios de mercado.

miércoles, 27 de febrero de 2008

El día después del debate

Campaña electoral: día 5.

Justo al día siguiente al debate los candidatos a la presidencia de la Junta concurrieron al contradebate que fue algo así como todo lo contrario al Zapatero-Rajoy.

- La niña de Rajoy no coge el autobús. El monólogo de conclusión del debate de Mariano Rajoy fue realmente esperpéntico. Esa niña Heraldo de la Libertad sonó a una de las imposturas más grandes que nadie haya dicho ante una cámara de televisión. Si quería hacer algo así, el mínimo es haberlo recitado de memoria para haber parecido creíble. Después estuvo aquello de no saber lo que es un bonobus que le enfrenta a ese pretendido carácter de currante que quiere arrogarse en los últimos días.

- Zapatero está triste. ZP está triste, qué le pasa a ZP. En el debaje pareció cariacontencido, triste, sin esa bonomía que le convierte en su mejor característica. Quizá alguien le haya dicho que cuando baja a ras de suelo, cuando se hace el simpático se queda muy cerca de la barrera de parcer tonto. O quizá estaba a disgusto en un debate encorsetado y demasíado riguroso para alguien acostumbrado a llevar el agua a su molino con grandes palabras. Mucho más amable se le vio con Mamen Mendizabal, aunque resulta lógico estar más a gusto ante la Mendizábal que ante Rajoy. Por cierto, que algún asesor le diga que si el presidente optimista pronuncia la palabra "desaceleración" el ciudadano tiembla porque inmediatamente piensa en crisis (y de las gordas).

- El contradebate de las corbatas. Y al día siguiente al superdebate el contradebate con los candidatos a la Junta de Andalucía. Cada uno mostró sus diferencias con algo tan esencial e importante como ¡¡las corbatas!!! Violeta republicana Valderas, verde andalucista Álvarez, azul Arenas y ¿¿roja?? Chaves que debe ser lo único rojo que ha visto en mucho tiempo. Si se trata de imágen, sin lugar a dudas Arenas les da un baño a sus tres rivales. En cuanto a contenido, básico, triste, parco.

- La vida sigue. Aunque los políticos no lo crean, la vida sigue. Siguen muriendo mujeres a manos de quienes un día dijeron amarlas. Cuatro ayer, una en El Puerto de Santa María. La lacra continúa. Ojalá la niña de Rajoy, cuando crezca, no tenga que vivir el miedo de una mujer maltratada.

martes, 26 de febrero de 2008

Campaña electoral: día 4.

El Madrid-Barça. Partido de ida.

El día 4 de la campaña coincidirá con el día 11 en que el gran protagonista será ese debate que representa, mejor que nada, la sensación de que las elecciones en España se parecen cada vez más a un Madrid-Barça.

- El prepartido. Todo preparado hasta el mínimo detalle para que nada influyera en el resultado. La temperatura del terreno de juego, el suelo antideslizante, el árbitro elegido por consenso, las zonas de juego,... Cuando quieren sí se ponen de acuerdo. Todas las cadenas El árbitro comienza explicando la importancia del encuentro, para nosotros, más que para ellos. Me retuerzo en el sofá. Este derby es importante para ellos porque contribuye a esa polarización del voto que tanto daño le está haciendo a un estdo español cada vez más dividido y en el que la herida del 11-M ha sustituido a la de la Guerra Civil.

- El partido. Sucio y áspero. De esos de mucho centrocuentismo, en los que no se avanza nada. El equipo que defendía el título llevó la iniciativa al principio pero fue perdiendo fuerza por una deficiente preparación física. El equipo retante enmarañó el juego en las áreas de inmigración y terrorismo y trató de lanzar contraataques mortíferos, aunque siempre se quedó sin el remate suficiente para lograr vencer a su adversario. El equipo campeón trataba de atacar por la banda de Aznar, pero la defensa de su equipo cerraba bien esa vía de agua. Al final mucho choque, mucho cuerpo a cupero, pero nada de juego vistoso y ofensivo. Por eso es lógico el resultado, empate a cero y todo queda para el partido de vuelta.

- El pospartido. Cada uno dice lo que se esperaba que iba a decir. Para Lucía Figar, Esteban González Pons, Eduardo Zaplana su equipo había jugado mejor y había conseguido méritos para haberse llevado la victoria. Los otros concedían un empate denunciando el juego sucio del equipo retante que contribuyó a la dureza de un partido mucho más para olvidar que para recordar.

- Andalucía. En el gran partido Andalucía salió a relucir en dos ocasiones. Siempre en referencia a ese espejo del sentimiento nacionalista en el que han colocado a Catalunya. A lo mejor lo de no ser capaz de construir un mensaje sin esa referencia constante a la tierra de la senyera no es sólo culpa de los andalucistas. Por cierto, que hoy se celebra el debate a cuatro en Andalucía. A ver cuántas veces sale a relucir el nombre de esa otra Comunidad Autónoma.

lunes, 25 de febrero de 2008

Campaña electoral: día 3.

La tensión de los vaqueros de Pizarro.

- De tensión y dramatización. Ciertamente no sé qué habría sido de la campaña electoral del PP si Cuatro no hubiera cometido aquel error de filtrar las imágenes en las que ZP avisaba de que necesitaba tensión en la campaña. De aquella metedura de pata de los chicos de Gabilondo, los peperos han construido su principal arma electoral acusando al presidente y sus hombres (y mujeres) de crear crispación. Teniendo en cuenta que el desliz no estaba previsto, ¿qué tenía preparado la maquinaría de los populares para tnatos y tantos minutos en los mítines dedicados a convertir a Bambi en el demonio de Tasmania? Y, sobre todo, ¿quién se cree esa visión maléfica de un presidente del gobierno que de lo que más peca es, precisamente, de falta de tensión?

- Llamazares y sus videos. Si parecía que con lo de la foto del Rey ardiendo habían tocado suelo, ayer vi el video de campaña de Izquierda Unida y es aún peor. Supongo que están dispuestos a cargarse las pocas esperanzas que ellos mismos tienen. Por cierto, alguien tendrá que decirle a Llamazares que lo primero para un político que pide el voto es creérselo.

- Los vaqueros de Pizarro. Pizarro se está convirtiendo en el invitado fetiche de unos y otros. Para los populares su fichaje era la culminación del sueño de completar la lista electoral con un técnico de reputación que permitiera darle la espalda a Alberto Ruiz Gallardón. Para los socialistas, sin embargo, sirve de vía de golpeo al mentón popular porque un tipo que se gana una indemnización de once millones de euros, de momento, resulta poco agradable. Ayer en el mitín del PP apareción con unos vaqueros, chaqueta y corbata. Observándolo bien, el televidente seguía acordándose de los once millones de euros, pese a los vaqueros. Y es que la tela azul no hace currante a quien no lo es. Por cierto, ¿vaqueros piojiteros o de Levi's?

- El prepartido. Esta noche hay partido entre el Real Madrid y el Barcelona. Las aficiones ya están caldeadas. Muy caldeadas. Así lo mostró ayer el Follonero en un fantástico programa en La Sexta en el que se burló sin remisión de la campaña y los políticos. Más allá del chiste, ver la reacción de la gente que va a esos mítines ante los micrófonos de la SER y de la COPE resulta muy preocupante. Escuchar algunos de los mensajes que los anónimos votantes lanzaban desde improvisados atriles provocaba una sensación próxima a la urticaria. Quizá algunos personajes no tan anónimos deberían contribuir a la tan añorada unidad de España (sea lo que sea que eso signifique) reduciendo el pistón del insulto y la descalificación. Y no se trata sólo de políticos. De lo contrario, después del Madrid-Barcelona sucederá lo que no queremos nunca que suceda en un campo de fútbol.

domingo, 24 de febrero de 2008

Campaña electoral: día 2.

23-F: el día de los golpistas.

El segundo día de campaña coincidió con el aniversario de aquel 23-F de infausto recuerdo. Sin embargo, aún se mantienen actitudes golpistas en esta campaña electoral.

El ejercito de Mena. La Constitución le concede al ejército la defensa de la unidad de España y para ello le entrega armas para cuando trabajan y colegios, residencias de vacaciones, hospitales militares y otros numerosos beneficios para ellos y sus familias. El general Mena piensa que eso le da derecho a utilizar las armas como le venga en gana cuando considere que la unidad de España está en peligro. Personalmente, cuando oigo a los militares hablar de política se me eriza la piel. Ellos están para obedecer las órdenes del poder civil y cobrar todos los meses su sueldo. Si quieren meterse a políticos que cuelguen el traje de faena. El peligro de mezclar poder civil con poder militar nos costó cuarenta años de sufrimiento. Creo que lo más justo sería expulsar al general Mena de la carrera militar y que, tranquilamente, se dedique a hacer crónica política, que parece que es lo que a él le gusta. Aunque seguro que al payasete de Mena no le compensa. Por cierto, muy mal gusto el del monárquico ABC de consagrar páginas de tan vestusto periódico a ese tipejo justo el 23-F. Algunos aún tenemos el corazón encogido.

Las llamas de Llamazares. Izquierda Unida no tiene sitio. Lo tiene en el ideario de muchos, pero sus dirigentes no se lo creen y dan bandazos tratando de hacerse un hueco a la izquierda del PSOE. En épocas en la que el voto útil se convierte en una máxima, Llamazares y los suyos ven peligrar su asiento y se ponen nerviosos. Sólo así se entiende el famoso video de Second Life en el que se prende fuego a una foto de la familia real. Llamazares debe saber que están en su derecho de pretender abolir la monarquía, pero siempre por los trámites democráticos y constitucionales cuando tengan la mayoría suficiente. Pretender insinuar que la violencia puede llevarles al mismo sitio, raya el golpismo que no conoce de extremidades y puede ser de derechas o de izquierdas.

El régimen Chavista. No me he confundido. No hablo de Venezuela. Se trata de Andalucía. O casi. Desde que Manolo Chaves mezcló las elecciones autonómicas con las generales, el debate abandona el entorno andaluz para centrarse en el terrorismo, la guerra de Irak, el AVE a Barcelona y esas cuestiones que no tienen relación con el momento en el que un andaluz introduce su papeleta para elegir a sus representantes en el Hospital de las Cinco Llagas. Chaves renueva sus mayorías azuzando el fantasma de la derecha en Madrid, sin debatir de la realidad de una Andalucía que cada vez está más lejos del tren de Europa. Por cierto, que como en todos los regímenes, la culpa se reparte entre el totem, el partido y el pueblo que no le rechaza en las urnas esa práctica electoral que tergiversa la democracia en Andalucía.

sábado, 23 de febrero de 2008

Campaña electoral: día 1.

De condones y once millones de euros.

El primer día de campaña no defraudó a ninguno de los que nos acercamos a este gran circo político con los asombrados ojos de un niño pequeño. Algunas perlas:

- Los sociatas te montan la juerga. A los jóvenes que no van a recibir los cuatrocientos euros, el PSOE les garantiza una buena juerga. Bernat Soria apenas podía contener la risa cuando explicaba, entre las medidas sanitarias, que iban a introducir normas para eliminar el garrafón y que iban a bajar los precios de los condones. Ya saben nuestros chavales, si quieren beber calidad y follar gratis y seguro, hay que votar a los sociatas.

- Once millones de euros se los dan a cualquiera. El currante Pizarro se llevó once millones de euros como indemnización por despido de Endesa. Yo le he preguntado a mi jefe y a mi me correponde más o menos lo mismo, once euros (sólo me falta el millones). Aún en la precampaña, demostró que no es tan genial el rico como lo pintan. Solbes con un ojo menos lo destrozó, dejándolo reducido a demagogia como cuando dijo que para cuadrar los presupuestos habría que eliminar el Ministerio de Vivienda y evitar los arreglos de la casa de Bermejo. Se le olvidó decir que iba a quitar los coches oficiales y otras de esas frases que se oyen habitualmente en los bares más cercanos a las iglesias o a los cuarteles.

- Nivel andalucista. Ayer tuve la oportunidad de escuchar una conferencia de una máxima representante de la Coalición Andalucista. Su disertación me llevó a reflexionar acerca de las razones por las que el pueblo andaluz no opta por el movimiento andalucista para reclamar su posición dentro del entorno del panorama del Estado español. Aunque viendo el nivel de la oradora, es de comprender que con políticos con carisma tan bajo, tan llenos de demagogia y con tantos argumentos erróneos, los andaluces se encuentren desmovilizados. Sólo le justifica la premura de tiempo para preparar la charla. Por cierto, me permito darle un consejito a la señora Consejera de la RTVA, los andaluces tenemos que volver a construir nuestra conciencia de pueblo sobre nosotros mismos, sin hacer referencia constante a otros pueblos que sí han logrado esa conciencia.

viernes, 22 de febrero de 2008

Pepe Blas, vete ya

Inmerso en la crisis de identidad en la que se encuentra porque su Partido ha decidido no contar con él para las elecciones al Senado, Pepe Blas Fernández nos ha sorprendido hoy con unas manifestaciones sobre la inmigración y los inmigrantes que, ciertamente, rayan lo chabacano, lo indocumentado y, por supuesto, lo retrogrado. Aunque lo de retrógrado no me sorprende tratándose del Teniente de Alcalde más vertical que haya tenido jamás el Ayuntamiento de Cádiz.

Se ve que ante el despecho recibido, el ínclito Pepe Blas se ha alineado con las tesis más duras de su Partido y ha perdido la poca razón que le quedaba, para cargar de forma desacertada y deasfortunada contra la inmigración y, sobre todo, contra los inmigrantes que, por sí no lo sabe el señor Pepe Blas, son los que le ponen los cafés, le limpian los hoteles, le recogen las fresas... Todo eso lejos de Cádiz, porque él se ha encargado de asfixiar la economía de Cádiz con impuestos y tasas a la altura de grandes capitales europeas. O más altas aún (pero de eso hablaré la semana que viene que tengo datos calentitos).

Los comentarios difundidos por Pepe Blas suponen una demostración del absoluto desconocimiento de la realidad de la inmigración y, lo que es peor, de las leyes de inmigración en España. Parece que Pepe Blas quiere darle la razón a quienes dicen que los Graduados Sociales no pueden comparecer en juicio porque no tienen conocimientos jurídicos suficientes. Yo no sé si serán todos los Graduados, pero está claro que Pepe Blas no conoce las leyes. O las conoce y las interpreta como le viene en gana, que para un jurista es algo aún peor.

De todas formas, la culpa es mía, porque ¿qué se puede esperar de alguien con los antecedentes políticos e intelectuales que tiene este personaje? Hace tiempo que debía haber abandonado la política. Quizá nunca debería haber entrado en ella para manchar el nombre de Cádiz. Quizá habría que haberle aplicado la Ley de Memoria Histórica. Lo que es seguro es que, después de estas manifestaciones, todo el tiempo que siga en el Ayuntamiento es de regalo.

¡Pepe Blas, vete ya!

martes, 19 de febrero de 2008

Papá Estado

El otro día llegaron a mi ventana los rumores de una manifestación de los afectados por Forum y Afinsa. Aquellos señores que se la jugaron invirtiendo en sellos para obtener un beneficio por encima del valor de mercado vieron después cómo su inversión desaparecía y los sellos que tenían eran un auténtico pluff. Una nueva aplicación del famoso principio: "nadie da duros a cuatro pesetas".

Desde que apareció el problema, hace ya más de un año, los afectados han exigido, por activa y por pasiva, que el Gobierno se hiciera cargo de sus inversiones y les devolviera el valor de lo que se jugaron (supongo que sin incluir los estratosféricos intereses que tenían prometidos). Evidentemente, están en su derecho, incluso aunque utilicen para ello el mezquino chantaje de recordar el número de votos que perdería el presidente del Gobierno si no les hace caso.

Lo que me resulta más curioso aún es que el candidato Rajoy haya hecho pública una misiva en la que se compromete a hacerse cargo de las pérdidas de los inversores si llega a la presidencia del Gobierno. Resulta curioso que los mismos políticos que pretenden debilitar el Estado reduciendo a la mínima expresión los impuestos, los servicios sociales y liberalizando al máximo la economía pretendan después que entre todos paguemos los riesgos financieros de unos pocos que apostaban por hacerse de oro en inversiones bastante discutibles.

Siento cierta lástima por algunas de las familias de inversores que han sido estafadas mediante el timo de los sellos. Pero que nadie lo olvide, detrás de un timo suele encontrarse un ambicioso que pretendía aprovechar una coyuntura positiva a todas luces increible; desde quien supone engañar a un disminuido en el timo de la estampita hasta el guiri que compró la Giralda por dos millones de pesetas. Lo que nadie puede retender es que Papá Estado, con nuestros impuestos, les pague los delirios de ambición de unos pocos.

martes, 12 de febrero de 2008

Nueva llama

Cualquiera que haya echado un vistazo en mi ventana sabe que no soy nada sospechoso de patriota y que la única patria que defendería hasta la muerte sería mi familia. Por eso no gritaré nunca lo de Gibraltar español porque soy de los que considera que la decisión del Estado al que debe estar vinculado Gibraltar sólo debe depender de los propios gibraltareños en uno de esos ejercicios de autodeterminación que tanto miedo le dan a algunos.

Pese a mi falta de españolismo (más allá de celebrar algún gol de los que marca Raul Tamudo) considero que hay que replantear la realidad de Gibraltar. Como decía, no para que pase a formar parte de la nación española a la que ya no le canta ninguna letra de himno sino porque lo que no podemos consentir los andaluces -que al fin y al cabo, somos los que padecemos esta situación- es compartir territorio con un Estado pirata.

Gibraltar supone una competencia desleal para las empresas andaluzas del entorno. Es la cuna de centenares de empresas fantasmas cuyo principal objetivo es el blanqueo de dinero. Es un paraíso fiscal que ahoga un poco más la ya suficientemente deprimida economía gaditana. Gibraltar es foco de corruptelas y corrupciones, de tráficos ilegales, de contrabandos,... Y un peligro real para los campogibraltareños y el resto del entorno por su forma tan especial de tratar los asuntos relacionados con la salud pública y el medioambiente.

Primero fue aquel submarino nuclear de nombre Tireless (aquel que pronunciaba el ex presidente del bigote con ese habilidad tan suya para patalear la lengua de Shakespeare). Ahora ha sido el New Flame, la nueva llama que Gibraltar ha encendido en la relación de vecindad con los andaluces. Un barco semihundido durante casi seis meses que al final se ha ido a pique generando una mancha negra en las playas de Algeciras.

No habrá solución. Nadie obligará al Caruana de turno a respetar el Derecho Internacional. Ni siquiera las normas mínimas de buena voluntad y Gibraltar seguirá siendo un lugar incongruente consentido por todos y padecido por unos pocos.

viernes, 8 de febrero de 2008

La inmigración como arma electoral

Los peores augurios se han corroborado y la inmigración ha saltado a la palestra electoral de esa forma que tanto le gusta a los políticos españoles, sumida en un halo de demagogia, falta de realismo y nulo respeto por todos aquellos seres humanos que no son los votantes. Ha sido el candidato del Partido Popular, Mariano Rajoy, el que ha puesto sobre la mesa su medida estrella de campaña llamada "contrato de integración".

El mismo día su compañero, el jerezano Arias Cañete, también ha decidido aportar su esencial e impresionante punto de vista sobre la inmigración en España y lo ha hecho en un tono que ha recordado al que utilizan algunos de los elementos de la derecha más rancia cuando charlan en la barra de un bar con varias copas de más. Lo de la mamografía de la ecuatoriana y los camareros de antes (supongo que se referirá a los de mucho antes, vamos de la época de los venticinco años de paz y todo eso) puede pasar a la antología del disparate. Por eso no pienso gastar ni una letra más de mi ventana en ese bocazas.

Sí quisiera, en este espacio, glosar algunas de las propuestas (o mejor habría que hablar de despropósitos) que Rajoy ha esbozado en lo poco que ha explicado sobre el susodicho contrato de integración.

Para empezar por algún sitio, la idea de que a los dos años sin trabajo, el inmigrante tiene que volver a su país, matizada después por algún otro responsable popular en el sentido de que el regreso es para aquellos que no hayan encontrado trabajo desde su llegada a España. Ambas cosas son DEMAGOGIA porque reproducen normas que ya existen. Para quien no lo sepa, si un extranjero viene a España a trabajar tiene que ser dado de alta en la Seguridad Social en el plazo de un mes desde su entrada, de lo contrario pasa a estar en situación irregular y puede ser expulsado en cualquier momento. Una vez aquí, tiene que trabajar un mínimo de seis meses cada año para poder renovar su permiso de residencia y seguir viviendo en España. Es decir, en ningún caso un extranjero puede estar dos años en España sin trabajo.

También se comenta que se va a expulsar a todos los extranjeros que cometan delitos. De nuevo es DEMAGOGIA porque se trata de una medida que se aplica ya o, en su caso, se comprobó su improcedencia. Lo primero es distinguir entre extranjeros en situación regular y aquellos que están en situación irregular. Los primeros, que se encuentran en España trabajando, con su permiso renovado,... las normas de la coherencia lógica obligan a que sean tratados como cualquier otro ciudadano residente. Por ello, se les aplica el Código Penal y cuando son considerados culpables ingresan en prisión o cumplen la pena que se trate. No son devueltos directamente a su país pero cuando les toca renovar su permiso de residencia éste les resulta denegado por tener antecedentes penales. De forma indirecta, por tanto, aquellos extranjeros en situación regular que cometen un delito son devueltos a su país después incluso de cumplir su condena.

Después están aquellos en situación irregular. Cuando son condenados a penas relativamente menores, el juez suele decidir su conmutación y su expulsión inmediata a su país. Cuando son condenados a penas graves se les hace cumplir la misma en España puesto que, hace algunos años, también eran devueltos en estos casos y se producía la circunstancia de que en muchos de esos Estados no cumplían la condena y regresaban a España en plazos muy cortos. Es decir, cuando un extranjero comete un delito y es condenado está firmando su carta de expulsión de España. No creo que sea ncesario que se le obligue a firmar algo que ya está intrínseco dentro del ordenamiento jurídico español.


Por último lo de las costumbres. A mí me surge la duda de saber a qué se refiere. Dijo con Iñaki Gabilondo que era el respeto de los derechos humanos, evitar la poligamia, la ablación,... DEMAGOGIA. Esas figuras aparecen todas en el Código Penal como constitutivas de delito, con lo que volvemos a la idea de comprometerse en no vulnerar el ordenamiento jurídico, algo que se reduce al absurdo. Es como si cuando los españoles cumplíesemos dieciocho años el señor Rajoy llegara con un contrato para comprometernos que nunca pondremos una bomba, nunca mataremos a nadie, nunca quemaremos fotos del Borbón,...

Es el absurdo para el jurista, la demagogia para quien se preocupa por los derechos humanos y, sobre todo, es el arma electoral para el político que quiere pescar en las turbulentas aguas del neofascismo. Y no lo digo yo, que lo ha reconocido el candidato a senador del Partido Popular por Albacete, Dimas Cuevas.

lunes, 4 de febrero de 2008

Jueces o estrellas

Una anécdota. Hace unos meses estuve en Madrid. Una tarde, almorzando en el restaurante Momo (que recomiendo efusivamente, en especial su pastel de queso) entré en el baño. De pie ante el snitario, me sentí extrañamente observado. Giré la cabeza y en la pared aparecía la foto de tres individuos.

Pude reconocer a dos de ellos. Boris Izaguirre y Jesús Vázquez son rostros que, al fin y al cabo, invaden mi intimidad cada vez que enciendo la caja tonta mientras que busco alguno de los escasos programas del panorama televisivo que merecen mi atención. Eran, por tanto, dos caras conocidas para mi. No ocurría lo mismo con la tercera. Cuando presté mayor atención a la imagen leí el nombre: Fernando Grande-Marlaska.

El nombre sí me sonaba. El hiperfamoso juez de la Audiencia Nacional, uno de esos superjueces, jueces estrella o como quieran llamarlos que lo mismo combate ETA, encarcela a Arnaldo Otegi, sobresee el caso del Yak-42, persigue a independentistas gallegos,... En algunos casos, incluso, jugando en esa delgada raya que separa lo que es conforme a Derecho de lo jurídicamente aceptable. Todo lo que sea necesario para ser portada de periódicos, entrar en informativos, abrir el telediario,...

El otro día me topé con otro de estos jueces estrella, aunque en la escala reducida del nuestro reducido entorno . Se llama Miguel Ángel López Marchena, es juez de Primera Instancia e Instrucción de El Puerto de Santa María y ha decidido interpretar como le da la realísima gana las normas de obtención de nacionalidad española. Como suele hacer con el resto de las normas.

Si en alguna ocasión mis lectores tiene un pleito, les deseo que queden libres de los jueces estrella. Porque en muchos casos no son jueces, sino estrellas.